Escenarios que documentamos
Cinco situaciones donde la soledad no elegida aparece en la ciudad
No son casos cerrados ni cifras: son escenas que la redacción sigue de cerca, con contexto, voces y datos de organismos locales cuando están disponibles. Si reconocés la tuya, quizá te sirva leer cómo otros la atraviesan.
Adultos mayores solos en edificios de departamentos
La rutina se sostiene entre el ascensor, la ventana y el noticiero de la tarde. El portero, a veces, es el único contacto diario. Reportaje sobre porterías, timbres que ya casi no suenan y gestos mínimos que mantienen el vínculo.
Jóvenes que se mudan por trabajo y no conocen a nadie
La mudanza se presenta como oportunidad, pero abre un período de soledad que pocas veces se nombra. Alquileres temporales, oficina, delivery y fines de semana largos: qué ayuda y qué no cuando la ciudad es enorme y el tiempo libre es poco.
Viudos y viudas que reorganizan la rutina
Cocinar, dormir, salir, contestar el teléfono: gestos que parecían automáticos y hay que rearmar. Relatos sobre la casa después del otro, sin solemnidad y sin consejo fácil, con los espacios que ayudan a sostener la semana.
Migrantes recién llegados a una ciudad nueva
Llegar no es solo cruzar una frontera. Trámites, trabajo y una soledad que se siente en el idioma, los horarios y las costumbres. Cómo se construyen los primeros vínculos cuando no hay redes previas y alguien te muestra el camino.
Vecinos que arman redes en clubes, bibliotecas y merenderos
Clubes de barrio, bibliotecas populares y merenderos sostienen más que la actividad que ofrecen. Recorrido por los lugares donde vecinos que quizá no se conocían terminan encontrándose cada semana, y por las dificultades que enfrentan esos espacios.
Para entender cómo trabajamos cada escenario, mirá nuestro enfoque editorial. Si coordinás un espacio de encuentro o tenés una historia, escribinos desde la página de contacto.